Bandera RPDC

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BANDERA DE LA RPDC

lunes, 19 de febrero de 2018

ACNC comenta la opcion militar aludida por EE.UU.

Pyongyang, 19 de febrero (ACNC) -- Recientemente, los compinches de Trump dicen que si no se resuelve "el problema nuclear del Norte de Corea" por vía diplomática, se verán obligados a tomar la opción militar.
En varias ocasiones, el mandatario norteamericano insinuó abiertamente el uso de fuerzas armadas señalando que "en el proyecto de opciones para resolver el problema nuclear del Norte, se incluyen la militar y la no militar" y "deseamos la solución pacífica del mismo tema, pero es muy probable que no sea así".
El vicepresidente, los secretarios de Estado y de Defensa y otros hombres de Trump también anuncian que "si el Norte no escoge la vía de dialogo y negociaciones, apretarán el gatillo de acción militar" y "si no se resuelve el problema por vía diplomática, lo solucionarán con el uso de fuerzas armadas".
Resulta incomprensible tal chismografía que se escucha justamente cuando se da la atmósfera de mejoramiento de relaciones íntercoreanas en la Península Coreana gracias a los esfuerzos activos de la RPDC y se hace más fuerte el deseo de la sociedad internacional sobre la paz y estabilidad.
Así se conoce la siniestra intención de impedir el mejoramiento de relaciones íntercoreanas y agravar nuevamente la tensión militar en la Península Coreana.
Al amenazar a la RPDC con discursos belicosos, EE.UU. trata de frenar la adicional medida militar, poner más activistas al Sur de Corea y los países vecinos, que temen a la guerra, en la campaña de sancionar y presionar a la primera y en el peor de los casos, conseguir la justificación del aventurero ataque preventivo. Esto es el efecto de tres pájaros de un tiro que busca el imperio americano.
EE.UU. es el único país del mundo que no sabe que la RPDC está preparada tanto para el diálogo como para la guerra.
¡Qué imbécil y estúpido es ese país que intenta atropellar a la Corea del Juche sin conocer cómo son su convicción, voluntad y coraje!
Ahora, los compinches de Trump, caídos en aprieto por dentro y por fuera, intentan buscar la salvación desatando a toda costa la guerra en la Península Coreana.
El ejercito y pueblo de la RPDC tienen la fuerza y voluntad de castigar implacablemente a EE.UU. para que éste sepa que su opción militar no es la salvación.
Trump y sus seguidores chismean que debe escribir primero el testamento si alguien quiere viajar a la RPDC.
Les respondemos que si ellos se atreven a imponer la guerra, no quedará ninguno que pueda guardar el testamento o enterrar el ataúd.
A EE.UU. no le queda otra alternativa.

En marcha la maquinaria de guerra "post-olimpiada": comentario de ACNC

Pyongyang, 19 de febrero (ACNC) -- Estados Unidos desafía abiertamente a la atmósfera de relajamiento de la situación en la Península Coreana que se crea gracias a las medidas pacifistas y protagónicas de la República Popular Democrática de Corea.
Hace poco, la banda de Trump anunció por conducto del encargado de negocios a.i. en el Sur de Corea que se efectuarán normalmente en el nivel de costumbre los ejercicios militares conjuntos con el Sur de Corea una vez finalizados los Juegos Olímpicos Invernales y no se discute ahora el tema de posponerlos otra vez.
El reinicio del entrenamiento de guerra es un acto demencial y provocativo para romper hasta el embrión de la paz en la Península Coreana y obstruir los esfuerzos activos de la RPDC y la aspiración de la sociedad internacional al alivio de la tensión y la atmósfera pacífica.
El hecho demuestra que la maquinaria de guerra de EE.UU. comenzó a moverse realmente.
Es bien conocido que son amenazadas gravemente la paz y seguridad de la Península Coreana y se congela en un instante el ambiente de reconciliación y cooperación Norte-Sur, cada vez que comienzan los ejercicios militares conjuntos EE.UU.-Sudcorea contra la RPDC.
Lo más grave es que la banda de Trump anunció la ampliación de la posibilidad de usar las armas nucleares hasta en el caso de ataque de armas convencionales contra EE.UU. y los países aliados y, al mismo tiempo, introduce una gran cantidad de equipos estratégicos nucleares en la Península Coreana y sus alrededores.
Por esta razón, muchos medios de prensa y especialistas del mundo expresan seria preocupación opinando que si EE.UU. pone en práctica los ejercicios militares conjuntos de gran envergadura después del fin de la Olimpiada Invernal, irritará indudablemente a la RPDC, echará el agua fría a las relaciones íntercoreanas que muestran la señal positiva y pondrá otra vez en extremo la situación regional.
Ya hemos declarado que haremos frente rotundo a los actos que perturban la paz y la seguridad de la Península Coreana. Esto no es una amenaza retórica.
EE.UU. debe saber bien que aunque son muy valiosos el mejoramiento de relaciones íntercoreanas y el ambiente pacífico, el ejército y pueblo coreanos no estarán con brazos cruzados ante las acciones gangsteriles encaminadas a violar a plena luz del día la seguridad y los intereses de un Estado soberano e intervenir en sus asuntos internos.
Responder a la provocación con el contraataque inmediato: esto es la posición de principios y la voluntad inconmovible del ejército y pueblo coreanos.
La RPDC, emergida de repente como nuevo Estado estratégico, no dará ni un paso atrás en el camino de defender la independencia y la justicia.
Los compinches de Trump tendrán que tomar una opción responsable reflexionando seriamente de las consecuencias catastróficas de sus acciones belicosas.

jueves, 8 de febrero de 2018

El 8 de febrero , dia de nacimiento de las fuerzas armadas revolucionarias del Juche

Pyongyang, 8 de febrero (ACNC) -- El 8 de febrero es el día histórico en que se ha proclamado la fundación del Ejército Popular de Corea.
Después de la liberación de Corea, el Presidente Kim Il Sung, quien consideraba la fundación de las fuerzas armadas regulares como demanda indispensable de un Estado soberano, presentó la línea de construirlas tomando a los combatientes antijaponeses como su columna vertebral e integrando a los hijos de las masas populares trabajadoras.
Bajo su dirección, se fundaron en febrero del 35 (1946) de la Era Juche la Escuela de Pyongyang encargada de formar a los cuadros militares y políticos y en julio del mismo año, la Escuela Central de Cuadros de Seguridad donde se prepararían los comandantes y el personal técnico de diferentes tipos de armas y especialidades militares.
En marzo de 1946, se instauró en la Escuela de Pyongyang el grupo de aviación y se fundó la Escuela de Cuadros de Seguridad Marítima.
Se organizó también el Centro de Entrenamiento de Cuadros de Seguridad.
El Presidente visitó a principios de octubre de 1945 la comuna de Phyongchon (en aquel entonces) de la ciudad de Pyongyang y presentó el proyecto de fundar ahí la autóctona industria de defensa nacional.
En junio de 1947, se levantó en ese lugar la primera fábrica de armamentos del país.
Luego de tales preparativos, el 8 de febrero de 1948, tuvo lugar solemnemente el desfile militar que proclamó a todo el mundo la fundación del Ejército Popular de Corea, heredero de la tradición de lucha antijaponesa.
Desde su fundación, el EPC realizó relevantes méritos frustrando las incesantes acciones bélicas del imperialismo norteamericano y cumpliendo su misión de defensor del partido y la revolución y creador de la felicidad del pueblo.
Abrió la vía de decadencia del imperialismo yanqui, que se creía el "más fuerte" del mundo, y le obligó a firmar el acta de capitulación durante el incidente del barco espía armado "Pueblo".
Hoy en día, gracias a la dirección extraordinaria del Máximo Dirigente Kim Jong Un quien propicia la era de esplendor de las fuerzas armadas revolucionarias, el EPC ostenta su aspecto de filas de flor y nata capaces de responder a cualquier modo de guerra.

miércoles, 7 de febrero de 2018

ACNC denuncia tentativas de EE.UU. de reanudar entrenamiento militar conjunto

Pyongyang, 6 de febrero (ACNC) -- Ya desde ahora cuando todavía no se iniciaron los Juegos Olímpicos Invernales, crecen dentro y fuera del país las preocupaciones sobre la situación de la Península Coreana que se creará después de terminada esa cita deportiva.
En particular, debido al anuncio de EE.UU. de que inmediatamente después de conclusión de la Olimpiada se reanudará el entrenamiento militar junto con el Sur de Corea.
En estos días, el portavoz del Departamento de Defensa de EE.UU., el director de la Junta de Jefes de Estado Mayor de EE.UU., el encargado de negocios a. i norteamericano en el Sur de Corea y otros compinches de Trump se reunieron a porfía con los medios de prensa, ocasiones en las cuales disparatearon que "se ha ajustado solamente el programa del simulacro para que éste no coincida con la olimpiada" y que "una vez terminados los juegos comenzará de inmediato el entrenamiento".
El hecho constituye una imprudencia militar para impedir el ambiente de la mejora de relaciones íntercoreanas preparado a duras penas y la tendencia de su desarrollo y deviene un desafío frontal a nuestros esfuerzos sinceros por aliviar la tensión de la Península Coreana y preparar el ambiente pacífico.
La postergación del entrenamiento por parte de EE.UU. no es una caridad ofrecida a alguien, sino una medida tomada por la fuerte exigencia de diversos estratos surcoreanos y la sociedad internacional, lo que testimonia que los ejercicios militares conjuntos EE.UU-Sudcorea constituyen irrefutable crimen contra la paz y la seguridad de la Península Coreana y la región.
Históricamente, debido a los ejercicios militares de EE.UU. quedó frustrada en varias ocasiones la fase de alivio de tensión creada difícilmente en la Península Coreana.
Al respecto, una fuente extranjera había afirmado que "una vez librada por Sudcorea y EE.UU. el simulacro militar conjunto de gran envergadura después de los Juegos Olímpicos Invernales, eso volverá a ofender a la RPDC y frenará indudablemente el desarrollo de las relaciones íntercoreanas que muestran el indicio positivo".
Destruir el ambiente de la mejora de relaciones íntercoreanas más temprano que tome auge, he aquí la intención malsana de EE.UU que hace circular la opinión sobre el reinicio del simulacro desde antes de inicio de la Olimpiada.
La realidad demuestra una vez más que el país norteamericano es el perturbador de la paz de la Península Coreana, el autor del empeoramiento de la situación y el obstáculo principal de la reunificación de Corea.
Lo problemático es que los belicistas militares surcoreanos marchan a contrapelo de la corriente sumándose a la campaña bélica de su patrón norteamericano.
Si EE.UU. y el Sur de Corea reanudan el entrenamiento militar, la situación de la Península Coreana se verá obligada a hallar otra vez en la fase catastrófica y su responsabilidad recaerá totalmente sobre los provocadores.
Los belicistas norteamericanos y surcoreanos deben actuar con prudencia al meditar bien las consecuencias del aventurero juego con fuego.