Bandera RPDC

Bandera RPDC
BANDERA DE LA RPDC

sábado, 14 de noviembre de 2015

ACNC condena atrocidades de EE.UU.en violacion de DD.UU.

 Pyongyang, 27 de octubre (ACNC) -- El crimen de violación de los derechos humanos cometido por los Estados Unidos vuelve a causar la consternación en el mundo.
    Como ya informado, el pasado día 3 las tropas norteamericanas estacionadas en Afganistán perpetraron bombardeos intensos contra un hospital en la provincia de Kunduz de este país.
    Por su resultado, fueron asesinadas decenas de personas incluso los niños, enfermos y médicos y se produjeron 37 heridos y 24 desaparecidos.
    Esto deviene el crimen antiético a ser investigado estrictamente y sometido al juicio, en nombre del mundo.
    Sin embargo, este país americano criminal reitera los disparates que esos bombardeos se ejecutaron a petición del ejército de Afganistán, en vez de reflexionar profundamente sobre sus asesinados a los inocentes civiles perpetrados sin hacer caso a la ley internacional.
    Esto deviene otra burla intolerable a numerosas personas asesinadas trágicamente por el bombardeo y a toda la humanidad que expresa gran odio ante los crímenes horribles.
    El reciente bombardeo no fue cometido a petición de alguien, sino es el resultado inevitable de la atroz política antiética de EE.UU. que utiliza todos los medios y métodos posibles para realizar su ambición de dominio mundial.
    Según esta política de matanza, el imperio provoca las guerras y promueve los conflictos internos en Granadas, ex Yugoslavia, Afganistán, Irak, Libia y otras partes del mundo y pisotean el derecho a existencia de numerosas personas convirtiéndolas en refugiados.
    En febrero de 1991, EE.UU. bombardeó un refugio antiaéreo de Irak asesinando a cientos de inocentes y en julio de 1988, derribó con misil a un avión civil de Irán matando a cientos de todos pasajeros.
    Es incontable el número de las matanzas sangrientas perpetradas por ese país americano en todas partes del mundo.
    EE.UU. es precisamente el Estado criminal antiético sin par y enemigo común de la humanidad que toma como su política estatal la perpetración sistemática e intencional del atroz crimen antiético.
    Lo que no podemos pasar por alto es que este reino de violación de derechos humanos, objeto de censura y condena de todo el mundo, acusa a otros países fingiendo del "juez de DDHH".
    Al decir la verdad, EE.UU. que cada día sufre muchas tragedias de violación de los derechos humanos no tiene calidad de hablar de los derechos humanos de alguien.
    El aprovecha el segundo artículo de su ley modificada para proteger la posesión de armas de los individuales que sirve de la causa raigal de los crímenes bárbaros y rechaza cabalmente en el parlamento todos los intentos de impedirla y limitarla.
    Eso es porque saca muchos provechos por el mantenimiento de la posesión de las armas y su venta libre.
    Por su resultado, el crimen por las armas deviene el tumor maligno incurable de EE.UU.
    Hace poco, se ocurrió en una universidad del estado de Oregon de EE.UU. una tragedia en que decenas de personas fueron asesinadas o heridas por el tiro sin puntería de un criminal.
    Con anterioridad, en septiembre pasado un policía asesinó con su pistola a un negro inocente.
    Como muestran los hechos arriba mencionados, todos los crímenes antiéticos en el suelo norteamericano son el producto de la ley de la selva y la omnipotencia de oro difundida en toda sociedad norteamericana.
    Los gobernadores de EE.UU son precisamente los autores que enferman la sociedad.
    La realidad muestra claramente que los politiqueros norteamericanos son los autores que promueven todo tipo de crímenes crueles en EE.UU. y asesinan salvajemente a los civiles agravando las guerras y conflictos en todas partes del mundo.
    Los crímenes antiéticos de EE.UU. que considera como modo de su vida la matanza y persecución contra el ser humano no se puede aniquilar sólo con las censuras y condenas, sino con la lucha unida de todo el mundo.

viernes, 13 de noviembre de 2015

ACNC demanda a EE.UU. concertar convenio de paz


    Pyongyang, 13 de noviembre (ACNC) -- Recientemente, el asistente del secretario para Asia Oriental y el Pacífico del Departamento de Estado norteamericano disparateó que "si el Norte de Corea renuncia las armas nucleares, puede discutir la 'normalización de relaciones diplomáticas y el establecimiento del sistema de paz' y otros asuntos deseados por el Norte de Corea".
    Esto no pasa de ser un artificio para evadir nuestra justa propuesta de concertar el convenio de paz y desviar hacia nuestra parte la atención internacional dirigida a EE.UU.
    Actualmente, la opinión pública del mundo insiste en que sólo la reanudación de la negociación sin premisa entre la República Popular Democrática de Corea y EE.UU. para concertar el convenio de paz ayudará a asegurar la paz en la Península Coreana.
    Sin embargo, el imperio da espalda a nuestra demanda y despierta la opinión pública como si la RPDC fuera culpable de no apertura del diálogo para asegurar la paz en la Península Coreana.
    Los norteamericanos dicen que "están observando cada día si el Norte de Corea tiene la voluntad de participar en la nueva negociación, pero nunca demuestra la voluntad de abandonar las armas nucleares", lo cual constituye una insistencia bandidesca en que ellos discutirán la negociación si nosotros desarmamos y nos ponemos ante ellos con las manos vacías.
    Esto es el clímax de cinismo e hipocresía.
    Como todos saben, el problema nuclear de la Península Coreana es la consecuencia inevitable generada por la amenaza nuclear y la política hostil anti-RPDC de EE.UU. que siguen de siglo en siglo.
    En los últimos años también, el imperio maniobró por todos los medios y métodos para aplastar nuestro régimen socialista e instigando al Consejo de Seguridad de la ONU, fortaleció la presión y sanciones para arrebatarnos por la fuerza el derecho independiente como el lanzamiento de satélite con fines pacíficos a ser poseído merecidamente por un Estado soberano.
    En la parte sureña de la Península Coreana, no desapareció el olor a pólvora de simulacros de guerra nuclear contra el Norte, perpetrado por EE.UU. y sus satélites.
    Para controlar estas maniobras del imperio que perduraron durante varios decenios y defender la seguridad de la nación y la paz de la Península Coreana, no podíamos menos de poseer el disuasivo nuclear.
    Nuestro disuasivo nuclear nunca puede ser el objeto de regateo político y se fortalecerá cada vez más mientras continúan las maniobras hostiles de EE.UU.
    EE.UU. debe ver correctamente la realidad antes de gritar la "renuncia de armas nucleares del Norte de Corea".
    El fracaso de las conversaciones a 6 bandas y otros esfuerzos anteriores de largo tiempo para la desnuclearización de la Península Coreana comprueba que sólo la concertación del convenio de paz entre EE.UU. y la RPDC se presenta como tarea primordial en resolver el problema de la Península Coreana.
    En la actualidad, la concertación del convenio de paz es la llave para la solución de todos los asuntos y único remedio para asegurar la paz y estabilidad durables de la Península Coreana.
    El diálogo entre la RPDC y EE.UU., viejos países beligerantes, no debe ser una entrevista formal para el "control de estabilidad de la situación" sino una negociación sustancial para eliminar las relaciones hostiles entre sí.
    EE.UU. debe deliberar y tomar la opción correcta sobre nuestra propuesta de concertar el convenio de paz para mostrar ante la sociedad internacional la voluntad sobre la solución del problema de la Península Coreana y el aseguramiento de la paz de la región.
    Si EE.UU. cambia audazmente su política sobre la RPDC, el ambiente de seguridad de la península acogerá una mejora dramática y se eliminarán las preocupaciones de EE.UU. sobre la seguridad.
    Aceptar o no nuestra propuesta será una piedra de toque que determina si EE.UU. desea de veras o no, la paz y la estabilidad de la Península Coreana. 

martes, 10 de noviembre de 2015

EE.UU debe retirar sus bases militares de Sur de Corea , subraya Rodong Sinmun

Pyongyang, 10 de noviembre (ACNC) -- Recientemente, fue revelado el hecho de que EE.UU. depositó en el banco los dineros ofrecidos por el Sur de Corea para el mantenimiento de las tropas norteamericanas y al usurarlos ganó fabulosos fondos.
    En un comentario individual divulgado el día 10, Rodong Sinmun subraya que la ocupación de las tropas agresoras norteamericanas del Sur de Corea es el producto de la estrategia de EE.UU. de dominar toda la Península Coreana, por tanto, los habitantes surcoreanos no tienen ninguna causa de pagar el precio necesario para el estacionamiento de las tropas agresoras.
    Al estacionar a muchos efectivos en el Sur de Corea, EE.UU. usurpa a los aborígenes los gastos para su mantenimiento, lo que es una irracional conducta bandidesca, subraya el diario y continúa:
    Las bases militares norteamericanas enclavadas por doquier del Sur de Corea son el nido que impone a los habitantes surcoreanos incontables desgracias y dolores.
    Lo más ridículo es que las autoridades del Sur de Corea consideran las tropas norteamericanas como "benefactores" y "protectores" y les entregan afanosamente los dineros.
    Hoy día en que la independencia es la tendencia de la época, es la ignominia de la nación lo que el Sur de Corea es privado de su territorio y soberanía por las fuerzas extranjeras y les ofrecen los dineros necesarios al estacionamiento de las tropas agresoras.
    Donde estacionan las tropas agresoras foráneas no se puede evitar la mancha de la dignidad de la nación ni la violación de la seguridad de los habitantes.
    La retirada de las tropas norteamericanas del Sur de Corea es la demanda apremiante del pueblo coreano y la época.
    EE.UU. debe tener presente esta demanda de la época y retirar del Sur de Corea a sus fuerzas agresoras.