Bandera RPDC

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BANDERA DE LA RPDC

viernes, 13 de noviembre de 2015

ACNC demanda a EE.UU. concertar convenio de paz


    Pyongyang, 13 de noviembre (ACNC) -- Recientemente, el asistente del secretario para Asia Oriental y el Pacífico del Departamento de Estado norteamericano disparateó que "si el Norte de Corea renuncia las armas nucleares, puede discutir la 'normalización de relaciones diplomáticas y el establecimiento del sistema de paz' y otros asuntos deseados por el Norte de Corea".
    Esto no pasa de ser un artificio para evadir nuestra justa propuesta de concertar el convenio de paz y desviar hacia nuestra parte la atención internacional dirigida a EE.UU.
    Actualmente, la opinión pública del mundo insiste en que sólo la reanudación de la negociación sin premisa entre la República Popular Democrática de Corea y EE.UU. para concertar el convenio de paz ayudará a asegurar la paz en la Península Coreana.
    Sin embargo, el imperio da espalda a nuestra demanda y despierta la opinión pública como si la RPDC fuera culpable de no apertura del diálogo para asegurar la paz en la Península Coreana.
    Los norteamericanos dicen que "están observando cada día si el Norte de Corea tiene la voluntad de participar en la nueva negociación, pero nunca demuestra la voluntad de abandonar las armas nucleares", lo cual constituye una insistencia bandidesca en que ellos discutirán la negociación si nosotros desarmamos y nos ponemos ante ellos con las manos vacías.
    Esto es el clímax de cinismo e hipocresía.
    Como todos saben, el problema nuclear de la Península Coreana es la consecuencia inevitable generada por la amenaza nuclear y la política hostil anti-RPDC de EE.UU. que siguen de siglo en siglo.
    En los últimos años también, el imperio maniobró por todos los medios y métodos para aplastar nuestro régimen socialista e instigando al Consejo de Seguridad de la ONU, fortaleció la presión y sanciones para arrebatarnos por la fuerza el derecho independiente como el lanzamiento de satélite con fines pacíficos a ser poseído merecidamente por un Estado soberano.
    En la parte sureña de la Península Coreana, no desapareció el olor a pólvora de simulacros de guerra nuclear contra el Norte, perpetrado por EE.UU. y sus satélites.
    Para controlar estas maniobras del imperio que perduraron durante varios decenios y defender la seguridad de la nación y la paz de la Península Coreana, no podíamos menos de poseer el disuasivo nuclear.
    Nuestro disuasivo nuclear nunca puede ser el objeto de regateo político y se fortalecerá cada vez más mientras continúan las maniobras hostiles de EE.UU.
    EE.UU. debe ver correctamente la realidad antes de gritar la "renuncia de armas nucleares del Norte de Corea".
    El fracaso de las conversaciones a 6 bandas y otros esfuerzos anteriores de largo tiempo para la desnuclearización de la Península Coreana comprueba que sólo la concertación del convenio de paz entre EE.UU. y la RPDC se presenta como tarea primordial en resolver el problema de la Península Coreana.
    En la actualidad, la concertación del convenio de paz es la llave para la solución de todos los asuntos y único remedio para asegurar la paz y estabilidad durables de la Península Coreana.
    El diálogo entre la RPDC y EE.UU., viejos países beligerantes, no debe ser una entrevista formal para el "control de estabilidad de la situación" sino una negociación sustancial para eliminar las relaciones hostiles entre sí.
    EE.UU. debe deliberar y tomar la opción correcta sobre nuestra propuesta de concertar el convenio de paz para mostrar ante la sociedad internacional la voluntad sobre la solución del problema de la Península Coreana y el aseguramiento de la paz de la región.
    Si EE.UU. cambia audazmente su política sobre la RPDC, el ambiente de seguridad de la península acogerá una mejora dramática y se eliminarán las preocupaciones de EE.UU. sobre la seguridad.
    Aceptar o no nuestra propuesta será una piedra de toque que determina si EE.UU. desea de veras o no, la paz y la estabilidad de la Península Coreana. 

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