Bandera RPDC

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BANDERA DE LA RPDC

jueves, 24 de octubre de 2013

Se reinicia el "fachismo"de version moderna en Japon.

  Pyongyang, 23 de octubre (ACNC) -- El día 18, más de 150 parlamentarios japoneses acudieron a donde están enterradas las tablillas mortuarias de los criminales de guerra de categoría especial so pretexto de gran ceremonia otoñal de recordación.
    Los ultraderechistas encabezados por el mandatario justifican la adoración embelleciendo a los militaristas antecedentes.
    El día 17 el mandatario japonés dedicó algo al santuario Yasukuni diciendo que él mismo "respetaba" a los que sacrificaron sus vidas por la patria.
    El director del secretariado del gabinete y otros politiqueros ultraderechistas les elogian como "fallecidos en la guerra pensando en la patria y preocupando por las familias".
    Esto siendo maniobras militaristas orientadas a encomiar como "héroes" a los fascistas y asesinos y a acelerar la conversión de su país en la potencia militar y los preparativos de nueva agresión deviene otro crimen especial a ser cuestionado al igual que los delitos cometidos en el pasado por los imperialistas japoneses.
    Todos los tipejos estimados por los reaccionarios japoneses fueron los delincuentes especiales nunca perdonables por la conciencia de la humanidad por haber impuesto en el siglo pasado incontables desgracias y penas a los coreanos y los demás pueblos asiáticos.
    Los crímenes de los bestiales japoneses, que insatisfechos con el asesinato y saqueo cometieron los archicrímenes inclusive el caso de esclavas sexuales, nunca se borrarán aunque transcurran los tiempos y no están liquidados todavía.
    Los criminales de categoría especial del imperio japonés impusieron crímenes imborrables también a sus habitantes.
    Reclutaron a los adultos y jóvenes para la guerra de agresión y los convirtieron en las fieras y su país en el de diablo.
    Hablar del "sacrificio valioso" y "respeto" a esos criminales constituye un desafío frontal a la sociedad internacional y una burla a los moradores japoneses.
    Últimamente, un muerto criminal nacista en Italia no pudo conseguir la tierra para su enterramiento y otros países europeos se esfuerzan por erradicar cabalmente el nazismo. La realidad del país isleño comprueba fehacientemente que éste es un país fascista de versión moderna con la fiebre bélica y país de guerra degenerado.
    Para convertir a los habitantes japoneses en los fanáticos militaristas y movilizarlos a la reagresión justificando la idea fascista y los actos antiéticos de los criminales de guerra, los politiqueros japoneses visitan de continuo el santuario Yasukuni presentando como "patriotas" a los criminales ejecutados sin piedad según la ley internacional.
    La historia comprobó que les corresponderán sólo el infierno a los locos que buscan su salida en la agresión, el saqueo y homicidio.
    Si los reaccionarios japoneses pretenden hasta el fin convertir su país en potencia militar y recurrir a una nueva agresión a otros países, Japón será destruido totalmente. -0-

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